Uncategorized

Tiempo Fuera

Uno de los principios del Tao es “Deja que la cosas sucedan”

¡No puedo dejar que las cosas sucedan!, para que las cosas sucedan debo tener el control, y comenzó el conflicto interno.  

Toda mi vida era un conflicto, elegir, generar y decidir, me causaba dolor de cabeza solo de pensar,  nunca encontraba la respuesta correcta, ni lugar, ni personas con las que me pudiera llevarme “bien”. Todo lo debía hacer yo porque si no las cosas no estaban bien hechas. El conflicto me comenzó a generar frustración, mis enojos eran más constantes, el miedo al futuro estaba más presente y no me permitía vivir, pues la enfermedades se hacían presentes y mi cuerpo necesitaba gritarlo ya no podía sostenerme más.

En mi búsqueda para encontrar respuestas a lo que me estaba pasando encontré en los principios del Tao “Deja que las cosas sucedan”, no resultaba fácil había vivido muchos años controlando y manejando la vida a mí manera, y el precio que estaba pagando era muy caro, no había otra alternativa más que rendirme ante la vida y le dije: “¡Vida ya no puedo más estoy en un conflicto, no sé cómo resolverlo!”.

Recuerdo que sentí un alivio como si se desprendiera de mi cuerpo una cobija pesada que no me permitía ver, caminar y mucho menos sostenerme.

Ahora comenzaba el trabajo personal, debía entrar a una negociación conmigo, investigar si podía existir alguna alternativa positiva, llevarme a la mediación, identificar mis necesidades, y soltar el control que era el mayor conflicto que tenía.  

Así que el aprendizaje es:

El conflicto va a depender de la calidad de nuestra vida y de lo que está a nuestro alrededor. Si solo nos instalamos en pensar y soñar que la vida debe ser “una felicidad permanente e inamovible”, nos estamos olvidamos que el mundo es un lugar al que venimos a aprender/sanar a través de las experiencias-personas que se nos vamos topando en el camino.   

A menudo vivimos en un conflicto constante nos han enseñado a vencer o ganar y como resultado obtenemos una salida y no siempre es la mejor, si nos tomáramos un tiempo fuera en medio del conflicto podríamos ver la inmensa variedad de respuestas que nos llevaría a la solución y poder resolverlo.

Yo utilizo la palabra tiempo fuera cuando necesito acomodar mis ideas y no dar una respuesta por impulso. Sé que no suena fácil pero ha sido una práctica constante que me ha llevado a encontrar la mejor solución para no lastimarme, ni lastimar a las personas involucradas en el conflicto.

Los conflictos también permiten introducir cambios, que llevan a una autoevaluación y cambiar de dirección, para ello es importante utilizar dos herramientas valiosas “la inteligencia y la creatividad”, no es necesario comprarlas o pedirlas prestadas vienen en nuestro equipo, solo es cuestión de buscar en el interior y ponerlas en acción.

La inteligencia es una capacidad para ser diferentes lleva a comunicarnos y hacer frente a los retos que la vida nos presenta y encontrar soluciones creativas para los conflictos que se presentan, es importante recordar que: ¡no todos podemos estar de acuerdo con todo!

Te invito a que te hagas estás preguntas cuando estés en conflicto.

¿Qué fue lo que me llevo a este conflicto?

¿Qué necesidad buscamos satisfacer?

¿A quiénes estaría beneficiando con mi actitud?

¿Sí dejara que las cosas sucedan?