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El estrés “bueno” ó “malo”

Si en nuestra vida no tuviésemos un poco de estrés careceríamos del impulso necesario para trabajar e imponernos nuevos retos.

Arthemis Goodman

¿Alguna vez has experimentado cierta cantidad de estrés en tu vida cotidiana?

Yo podría decirte que muchas veces he experimentado estrés en mi vida cotidiana, y las consecuencias no han sido nada agradables, por eso te comparto esta valiosa información deseando que sea de tu utilidad.

Arthemis Goodma, En su libro Usa tu poder mental para lograr lo que deseas, menciona que todos experimentamos estrés en nuestra vida cotidiana, para no convertirnos en personas pasivas y sin ambiciones, resignadas a “lo que la vida nos depare”. Sin embargo una cantidad excesiva de estrés, o una situación de estrés permanente, siempre puede resultar perjudiciales porque mantienen a nuestro organismo en un estado de tensión antinatural.

Los síntomas a los que tendrías que poner atención para ver si estás experimentado un estrés excesivo o permanente son: agotamiento físico y mental, padecimientos sexuales como impotencia o frigidez, trastornos del estado de ánimo, problemas en tus relaciones interpersonales, enfermedades cardiovasculares, padecimientos gástricos crónicos como colitis, o úlcera e incluso varios tipos de cáncer.

El estrés también puede ocasionar angustia, depresión, agresividad, baja autoestima, insomnio, entre otros padecimientos, que ponen en riesgo el desempeño normal.

Las personas que no pueden vivir sin estrés, consideran que no son productivas. Existen estudios que han demostrado que bajar los niveles de estrés mejora el rendimiento, su posibilidad de enfermarse es menor, distribuyen mejor sus tiempos, como consecuencia de ello una calidad de vida satisfactoria.

No permitas que el estrés sobrepase tu nivel de resistencia, recuerda que hasta una liga se puede romper de tanto estirarla. Para reducir el estrés te sugiero hacer meditación, visualizaciones o escribir, pero sobre todo busca ayuda profesional.